Saltar al contenido

Oración Cristiana Para Los Difuntos

Siempre tenemos a alguien para recordar y una oración es una de las mejores maneras de hacerlo ya que pedimos que su camino se encuentre iluminado y que además se puedan encontrar felices en el paraíso de nuestro Señor.

Oración Para Los Difuntos

Recuerda Orar 3 Padres Nuestro

Yo me postro sobre esta tierra donde

reposan los restos mortales de este

quien me ha precedido en el camino de la

eternidad, Señor Jesucristo, a ti

confiamos el cuidado de las almas de

nuestros seres queridos que has dejado

en la Tierra. Que conozcan tu perdón y

misericordia. Que descansen tranquilos

y mientras los recordamos, te agradecemos

por el ejemplo de su vida, por la dulzura

de su compañía, por los besos cuidados

y caricias prodigadas. Por los consejos, los abrazos

y las risas. Por su venerada memoria

y por la inspiración que dejó su

existencia en nosotros. Damos las gracias al

cuerpo físico que le permitió entregarnos lo que su

corazón y almas generosas quisieron regalarnos.

Honramos tu nacimiento, tu vida y tu obra.

Así como también honramos tu muerte en este mundo

físico y honramos tu resurrección y tu vida

eterna en la gloria perpetua de Cristo,

como él mismo nos prometió.

Queremos darte las gracias por las

alegrías que hemos compartido juntos en

este mundo y queremos también pedirte perdón

por los malos momentos y por las ofensas.

Por las veces que no encontraste en

nosotros amor ni comprensión.

Señor mío, consuelanos con los recuerdos que esta

persona nos deja y haz que pensemos en ella,

tal como ahora es. Un ser que goza de la vida eterna

junto a ti. Que no nos ha dejado del todo.

Tan solo nos ha precedido al viaje final

a la casa del Padre. Oh Divino Jesús,

que padeciendo y muriendo por nuestro amor

nos conseguiste con el precio de tu

sangre la vida eterna. Sé que sientes y escuchas mis

plegarias y que es enorme la gracia de

tu redención. Perdona pues, oh Dios misericordioso al

alma de (Nombre de la persona),

líbrala de todas las penas y de todas

las tribulaciones. Enjuga sus lágrimas y

recompénsala con tu amor verdadero,

con tu amor divino, de todo lo que

no pudo gozar aquí en esta tierra.

Recíbela en el seno de tu bondad y en

la alegre compañía de tus ángeles y

santos, para que libre de todo dolor y de toda

angustia te alabe, goce y esté contigo

en el paraíso de tu Gloria por los siglos de los siglos.

Oh padre, acepta en tu inconmensurable

misericordia nuestra oración, para que las puertas del

paraíso se puedan abrir para nuestros queridos fieles.

Jesús mío, reanima nuestros corazones afligidos.

Ayúdanos a elevarnos sobre nuestro dolor,

a sobrellevar nuestra pena con fe en tu eterna

sabiduría. Pedimos también poder ser consolados

por las palabras de la fe . Que tu eterna sabiduría

obre en nosotros para la salvación de nuestra alma

hasta que saludemos a Cristo en tu gloria

y estemos unidos contigo y con nuestros

fieles. Te lo pedimos en nombre de nuestro señor

Jesucristo, tu hijo. Para que Dios enjugue

toda lágrima de sus ojos y no haya más muerte

en mi llanto.  Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén