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Oración católica bajo el amparo de Dios

Oración católica bajo el amparo de Dios

La hermosa oración católica bajo el amparo de Dios es una de las mejores formas que tenemos para hacerle saber al Señor que estamos muy agradecidos por lo atento que este ha sido con nosotros y por estar siempre que lo necesitamos. Ten en cuenta que aunque Dios no nos lo pide, siempre debemos expresarle nuestro amor y fe hacia Él. Recuerda que este nos cuida todo los días de nuestra vida y siempre derrama sus bendiciones sobre nosotros, para mantenernos felices y seguros.

Con esta oración además de mostrar agradecimiento a Dios, vamos a tener la completa certeza de que contamos con su amparo. Es decir, estamos seguros de que nos va a proteger en todos los momentos de nuestra vida, guiándonos y dándonos siempre fortaleza.

👉 Oración católica bajo el amparo de Dios 🙏

👉 Oración católica bajo el amparo de Dios 🙏

Señor Dios hoy venimos ante ti para alabarte,

para abrir nuestros corazones porque,

eres quien nos guías como,

nos proteges en todo momento.

Padre amado en ti confiamos porque,

 grande es tu misericordia,

para con tus hijos.

Abrimos nuestros corazones a ti,

porque eres lo único que tenemos,

nunca nos fallas sosteniéndonos,

en todo momento.

Eres nuestro consuelo cuando nos,

encontramos tristes nos regalas,

la paz que necesitan nuestras,

sufridas almas.

Dándonos la completa sabiduría,

pues hoy necesitamos mucho,

de ti de tu gracia como de tu perdón.

Eres nuestro completo sanador,

cuando se acercan con los,

corazones humildes como arrepentidos.

Señor hoy queremos que nos,

envuelvas con tu gran ser,

pues somos los que te aclamamos.

Padre celestial quiero que nos mires,

con esos ojos de bondad que,

tienes para con todos tus hijos.

Padre amado reconocemos que eres,

un Dios bueno que nunca abandona,

a sus hijos en ninguna circunstancia.

Padre amado queremos presentar,

delante de ti nuestras acciones,

de gracias como nos enseña,

la biblia.

Llevando nuestro altar todas las ofrendas,

en reconocimiento a tu gran,

cómo maravillosa bondad.

Padre estamos dispuestos a entrar en,

tu casa con inmensa gratitud,

en el corazón como alabanzas,

en nuestros labios.

Señor Jesús de ahora en adelante,

te alabares como igualmente,

te agradecemos en todo,

tiempo de nuestras vidas.

Señor mío ya no nos angustiaremos,

por nuestras necesidades,

sino que ya la podemos,

presentar delante de ti.

Te agradecemos Padre amado porque,

tu gran obra se hace, asimismo,

prospera.

En este momento nos comprometemos,

a mantener nuestras acciones,

de gracias para ti.

A pesar que nuestros enemigos quieran,

formar conflictos en contra,

de todos nosotros.

Padre amado necesitamos moderar,

nuestro vocabulario para no,

hablar mal sino más bien,

poder alabarte con,

acciones de gracias.

Señor Jesús para que podamos seguir,

orando para seguir entregándote,

nuestras acciones de gracias.

Padre queremos seguir orando en todo,

momento para seguir dándote,

todas nuestras acciones de gracias.

Señor seremos muy claros con nuestra,

gratitud para que quede claro,

que la gloria es solo tuya.

Te damos gracias por tu inmenso amor,

porque enviaste a Jesús para que,

muriera por nuestros pecados.

Igualmente te damos gracias por darnos el,

gran poder del espíritu santo,

para que seamos testigos,

de tu inmenso amor.

Gracias por qué, aunque fuimos,

 esclavos del pecado ahora,

 podemos ser obedientes,

 de corazón.

Te damos gracias porque nos permites,

servir a otros para mostrar,

tu gran amor.

Gracias porque nos conviertes,

es unos grandes vencedores,

en Cristo Jesús.

Grande es tu gran misericordia con,

todos nosotros dándonos tú,

amparo como tu protección.

Amén.

[plegar]

Protección, paz y el amparo del Padre Celestial

Dios es muy agradecido con todas las personas, sobre todo con sus fieles que siempre están orando para agradecerle e intentar a acercarse a Él. Recordemos que la oración es precisamente un medio para comunicarnos con el Todopoderoso, comunicación que aunque no es verbal, se demuestra por acciones. Por ejemplo, este siempre derrama sus bendiciones sobre nosotros, permitiéndonos encontrar la paz y permanecer en esta tierra.

Dios siempre ha sido nuestro amparo y fortaleza, por lo que siempre que estemos a su servicio como fieles y devotos creyentes no hay nada que temer, ya que siempre vamos a estar protegidos por él y por su ejército de Ángeles.