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Oraciones Cristianas Básicas

Las llamadas «oraciones básicas» son esas que todos llevamos grabadas en nuestro corazón. Forman parte de nuestra «cabecera de oraciones» y las queremos reflejar en una zona principal de nuestro sitio, para que esté a cada momento acompañando nuestras vidas, glorificando a nuestro Dios.

🙏 Oraciones Básicas 🙏

👉 El Padre Nuestro 🙏

El Padre Nuestro, es una de las oraciones que no pueden faltar en la vida diaria de un católico. Siempre es reconfortante poder hablar con Dios Padre y hacerle partícipe de nuestras inquietudes, miedos, anhelos…el siempre nos escucha y nos guía por el buen camino.

Oración Padre Nuestro

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdona nuestras ofensas,

así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal.

Amén

 

👉 Acto de Contrición 🙏

Esta es una de las oraciones más importantes en la vida de un católico: El acto de contrición. Es un momento especial de recogimiento en el que vas a poder pedir la Gracia a nuestro Señor, e intentar de este modo llevar una vida mejor, con su infinita ayuda y misericordia.

Oración Acto de Contrición

Dios mío, me arrepiento de todo corazón

de todos mis pecados y los aborrezco, porque al pecar,

no sólo merezco las penas establecidas por ti justamente.

Me arrepiento principalmente porque te ofendí a ti Señor,

que eres digno de amor por encima de todas las cosas.

Por eso me propongo firmemente, con la ayuda de tu Gracia,

no pecar más en adelante y huir de toda ocasión de pecado.

Amén.

 

👉 Ave María 🙏

El Ave María es una oración tradicional católica dedicada a María como madre de Jesús. Es una oración de las que puedes realizar en cualquier momento. Muchas son la personas que la rezan al levantarse y acostarse. Es una de las oraciones más practicadas por los católicos.

Oración Ave María

Dios te salve, María,

llena eres de gracia;

el Señor es contigo.

Bendita Tú eres Entre todas las mujeres

y bendito el ser fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

Ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.

 

👉 El Credo 🙏

El Credo es una oración que afirma la naturaleza de Dios y representa las creencias de la cristiandad. Podríamos decir que es una oración que contiene en si misma, toda la fe católica.

Oración El Credo (versión corta)

Creo en Dios, Padre todopoderoso,

Creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,

nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato,

fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos,

al tercer día resucitó de entre los muertos,

subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica,

la comunión de los santos, el perdón de los pecados,

la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.

El Credo Niceno-Constantinopolitano (versión larga)

Creo en un solo Dios,

Padre Todopoderoso,

Creador del cielo y de la tierra,

de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,

Hijo único de Dios,

nacido del Padre antes de todos los siglos:

Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero,

engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,

por quien todo fue hecho;

que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo,

y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen,

y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato;

padeció y fue sepultado,

y resucitó al tercer día, según las Escrituras,

y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;

y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos,

y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,

que procede del Padre y del Hijo,

que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,

y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados.

Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.

Amén.

 

👉 Yo confieso 🙏

Yo confieso, es una de las oraciones más intensas y sencillas. Quizá nos hemos acostumbrado a escucharla en misa y no le damos realmente la importancia que tiene, pero es realmente algo excepcional, ver como abrimos nuestro corazón y proclamamos en voz alta que hemos pecado, que ha sido por mi culpa, no le echamos la carga a otro, sino que reconocemos nuestro error y pedimos ayuda.

Oración Yo Confieso

Yo confieso ante Dios Todopoderoso,

y ante vosotros hermanos,

que he pecado mucho de pensamiento,

palabra, obra y omisión.

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

Por eso ruego a Santa María siempre Virgen,

a los ángeles, a los santos y a vosotros hermanos,

que intercedáis por mí ante Dios, Nuestro Señor.

Amén.

 

👉 Gloria 🙏

Gloria, es una de las oraciones más antiguas y que debemos de tener en cuenta siempre. No por pequeña en tamaño, deja de ser grande en lo que significa, ya que da Gloria a la Santísima Trinidad, expresando la unidad de la misma. Se suele rezar, sobre todo en la noche, antes de dormir y suele ir acompañada por otros rezos, como puedan ser el Padre Nuestro o Ave María.

Oración Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.

 

👉 La Salve 🙏

La Salve, junto al Ave María, son las dos oraciones más conocidas e importantes que podemos realizar a nuestra Madre del Cielo. Es una oración de súplica a la Madre de Jesús, la Virgen María.

Oración La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,

vida, dulzura y esperanza nuestra.

Dios te salve. A Tí clamamos los desterrados hijos de Eva;

a Tí suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora Abogada nuestra,

vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos,

y después de este destierro, muéstranos a Jesús,

fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clementísima!, ¡oh piadosa!, ¡oh dulce Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,

para que seamos dignos de alcanzar las promesas

de Nuestro Señor Jesucristo.

Amén.